El dicho de “los polos opuestos se atraen” tiene más de mito que de verdad. Lo cierto es que la semejanza entre los miembros de la pareja es esencial para que la relación funcione. Se trata, claro está, de una semejanza en lo básico, la forma de pensar, los valores, las convicciones y la esencia y no en cosas superficiales como pueden ser los gustos personales o las aficiones. ¡Que piensas Cosita!